Se aproxima el término del invierno y esta variación en la exposición solar puede provocar desregulaciones emocionales en la población. Para prevenir el desarrollo de problemas de salud mental, las especialistas en Salud Mental Comunitaria de la Escuela de Enfermería UC sugieren acciones para fortalecer los vínculos, reconocer señales de alerta y contener a las personas que lo necesiten.
El martes 22 de septiembre, a las 21:04 hora de Chile, el sol se alineará de forma exacta con el ecuador, marcando el equinoccio de primavera. A partir de ese momento, el día comienza a ganar terreno y la noche emprende su retroceso.
Este cambio de estación impacta el equilibrio emocional de la población, originado por una alteración en los tiempos de exposición a la luz solar, que puede gatillar o desregular un trastorno anímico.
En este contexto, Angélica Farías y Camila Varela, especialistas en Salud Mental Comunitaria de la Escuela de Enfermería UC, señalan que las redes de apoyo son cruciales para contener los factores de estrés que surgen durante este periodo.
“Una persona puede desarrollar un trastorno psicológico por múltiples causas, pero si cuenta con una red de contención que complemente su terapia o su medicación, tiene más probabilidades de mantener en buen estado su salud mental”, afirma Angélica Farías, magíster en Psicología Comunitaria.
Señales de alerta
Camila Varela, académica de Enfermería UC con experiencia clínica en unidades de Salud Mental Comunitaria, explica que es importante desarrollar habilidades que permitan “observar, escuchar y reconocer cambios en las personas que nos rodean”.
Estas alteraciones pueden ser variaciones anímicas, problemas para dormir, un descenso en el rendimiento laboral, conflictos interpersonales inusuales o cambios en la alimentación.
Abrir la conversación
Una vez identificados estos cambios, el primer paso es abrir la conversación. Para Farías, la herramienta menos costosa y más fácil de usar es preguntar, porque “la persona que está pasando por un mal momento puede ver una oportunidad para encontrar ayuda”.
En ese momento, lo relevante es generar un espacio de confianza, escuchar sin juzgar y permitir que la persona exprese lo que está viviendo, sintiendo que sus emociones son validadas. Es importante evitar frases que minimicen su experiencia, como “tienes que poner de tu parte” o “hay personas que están peor”.
Mantener el vínculo
El siguiente paso, desde la perspectiva de la salud mental comunitaria, es activar la red de apoyo, mantener los vínculos y la presencia. Esto se logra a través de actividades que promuevan el bienestar, como hacer deporte, desarrollar un pasatiempo o disfrutar de una actividad al aire libre.
Activar las redes institucionales
Finalmente, al enfrentar situaciones más complejas, las académicas alertan que la ciudadanía debe comprender que su rol como familiares, amigos o compañeros no es diagnosticar, sino “estar presentes, escuchar, acompañar y ayudar a conectar a la persona con el apoyo que necesita, nunca dejarla sola, ni asumir que se le pasará”.
Para solicitar ayuda, el Ministerio de Salud dispone del fono Salud Responde (600 360 7777), que funciona las 24 horas de forma gratuita, o acudir a una unidad de urgencia.