“La excelencia académica no puede disociarse de la dimensión ética y humanista”, asegura la académica, quien fue reconocida en Premios Daisy 2025 por su cuidado extraordinario.
Para la enfermera e investigadora de la Escuela de Enfermería UC, Dra. Leyla Alegría, es posible integrar la excelencia técnica con la humanidad en el cuidado. Para ella, esta es la esencia más profunda de la enfermería, un acto de presencia, escucha activa y respeto por la dignidad humana. Ese sello formativo que la caracteriza trasciende las aulas y los escenarios clínicos, inspirando a nuevas generaciones de profesionales a seguir su vocación de servicio.
La Dra. está convencida de que la formación es un proceso bidireccional, que pone en valor el vínculo formativo y humano que se construye en los procesos educativos. En su labor docente, busca transmitir la reflexión crítica y promover espacios donde las y los estudiantes puedan conectar la evidencia científica con la experiencia personal del paciente, tomando el cuidado compasivo como el principal motor de la profesión.
Esta visión, según menciona, demuestra que es posible educar enfermeras y enfermeros de excelencia sin perder de vista la calidez y la contención. “La excelencia académica no puede disociarse de la dimensión ética y humanista, estoy convencida de que tiene un impacto profundo y duradero en la calidad del cuidado de la salud”, señala la académica.
Un reconocimiento que consolida su sello docente
Este compromiso con el lado más humano de la profesión, la llevó a ser distinguida en 2025 con el prestigioso Premio Daisy en la categoría de Académicos, en la séptima versión de este programa organizado por la Dirección Corporativa de Enfermería UC CHRISTUS.
Frente a más de 250 emotivos testimonios enviados por pacientes, familias y compañeros de trabajo, la docente fue destacada por sus competencias profesionales de la mano de su cuidado excepcional y compasivo, especialmente en situaciones críticas. Asimismo, por su compromiso con la formación de los profesionales y su aporte al futuro de la enfermería.
Para la Dra. Alegría, este hito representa “una gran responsabilidad” que trasciende lo individual, ya que según comenta, pertenece también a los estudiantes y equipos con los que ha caminado a lo largo de su trayectoria.
De mirada al futuro, su principal motivación es continuar formando profesionales de pregrado y postgrado que sean conscientes de su rol en el acompañamiento del sufrimiento humano.