“Hay algo que ninguna tecnología puede reemplazar, la capacidad humana de mirar al otro con dignidad, reconocer su historia, su fragilidad y su esperanza”, expresó la Dra. Camila Lucchini. En el Salón Cardenal Juan Francisco Fresno del Campus Central, se realizó el pasado 22 de enero la Ceremonia de Titulación de la Escuela de Enfermería […]
“Hay algo que ninguna tecnología puede reemplazar, la capacidad humana de mirar al otro con dignidad, reconocer su historia, su fragilidad y su esperanza”, expresó la Dra. Camila Lucchini.
En el Salón Cardenal Juan Francisco Fresno del Campus Central, se realizó el pasado 22 de enero la Ceremonia de Titulación de la Escuela de Enfermería UC, correspondiente a la generación 2025. En la instancia, se otorgó el título de Enfermero/a y el grado académico de Licenciado en Enfermería a 115 estudiantes de pregrado, además del título profesional a 60 egresados que finalizaron programas de especialidad y magíster de postgrado.
La ceremonia estuvo presidida por el Vicerrector Académico, Dr. Mario Ponce, la Directora de la Escuela de Enfermería, Dra. Camila Lucchini y el Decano de la Facultad de Medicina UC, Dr. Felipe Heusser, junto a la Directora de Pregrado, Noelia Rojas y la Directora de Postgrado, Francisca Márquez. Además del claustro académico, autoridades de instituciones del sector de la salud, campos clínicos asociados y familiares de los futuros profesionales.
Durante la ceremonia, la Dra. Camila Lucchini entregó unas palabras a los nuevos Alumni UC: “Este 2026 llega en un mundo que cambia a gran velocidad y donde la inteligencia artificial transforma procesos, pero hay algo que ninguna tecnología puede reemplazar, la capacidad humana de mirar al otro con dignidad, reconocer su historia, su fragilidad y su esperanza, esencia fundamental de nuestra profesión”.
Asimismo, el Dr. Mario Ponce se refirió al rol fundamental de los docentes durante la trayectoria formativa de los estudiantes y tomó el Juramento UC. “El cuerpo académico acerca el conocimiento general y propio que sustenta nuestra disciplina y que con su modelaje dan la impronta de nuestra profesión a cada futuro colega, quienes trabajan por la compasión, criterio personal y pensamiento crítico”, señaló.
Tras estas palabras, las autoridades presentes hicieron entrega de los diplomas a los nuevos profesionales del Programa de Pregrado, y a los postgraduados de los programas de especialización y de magíster generación 2025.
Mejor Rendimiento Académico
Se dio paso a la entrega de reconocimientos a las y los egresados destacados de Enfermería UC, quienes firmaron el “Libro de Honor de exalumnos Siglo XXI”, el cual fue lanzado en el año 2000 como una manera de fomentar la relación entre la Universidad y sus egresados. En primer lugar, fue distinguida con Mejor Rendimiento Académico, Rocío Cano, en segundo lugar, Daniella Pérez y, en tercer lugar, Alanis Sepúlveda.
Posteriormente, se brindaron los reconocimientos a las egresadas de postgrado, en donde se menciona a Claudia Flores, María Ignacia Orellana y Valeska Hernández, para así dar paso al Premio Espíritu de la Escuela de Enfermería, recibido a manos de Francisca Álvarez. Este premio distingue su vocación de servicio, a través de la participación en voluntariados de la Pastoral UC y el rol de apoyo a sus pares.
Finalmente, Fernando Sierra fue reconocido con el Premio al Mejor Compañero otorgado por sus pares, quienes destacaron su compromiso y preocupación por el bienestar del otro, siendo considerado como una persona que motiva dentro de la generación.
Nueva generación de pregrado y postgrado
Concluyendo la ceremonia, los nuevos Enfermeros, Samar Al-Fakhouri y Carlos Maldonado dieron unas palabras de despedida: “El sistema de salud enfrenta grandes desafíos, pero hoy contamos con personas íntegras, con capacidades, ética y por sobre todo humanidad. No importa dónde estemos, nunca perderemos el sello UC: esa dignidad infinita por la vida humana”.
Del mismo modo, en representación de los egresados de postgrado habló María Ignacia Orellana: “La formación de postgrado representa una etapa de madurez profesional, donde el saber técnico se transforma en juicio clínico, liderazgo y responsabilidad social, permitiéndonos ejercer una enfermería capaz de responder con rigor científico y sentido humano a los desafíos actuales del cuidado”.
Como último acto, las y los nuevos titulados realizaron el Juramento Profesional de Enfermería, donde encendieron una vela junto a la lámpara de Florence Nightingale, simbolizando la vocación de servicio de la profesión y la esperanza que otorgan enfermeras y enfermeros a quienes necesitan de sus cuidados.